Ulman. Vibes.
Löwenzahn / Galileo, 2006. Unlimited Music And Noise (Ulman) es el proyecto musical de los hermanos John y Andreas Uhlmann quienes, junto a su primo Till y al percusionista Uli Stornowski que toca todo un complejo de percusión móvil a la que llaman ulman-drums, hacen una música casi inclasificable pero bastante novedosa. Con una mezcla de instrumentos tradicionales como violín, zanfoña, acordeón diatónico, flauta, trombón, la percusión citada anteriormente y bastantes samplers hacen música tradicional, bueno, tradicional sólo hay un tema, la Farmors Brudpolska, con jazz, ethno-beat, rock progresivo e incluso algunos destellos minimalistas en algunas melodías (el uso del trombón recuerda mucho a Wim Mertens). Es un disco tan raro como interesante.
Valoración: 



L’autre Distribution, 2002. Curioso disco disco de este también curioso quinteto occitano. La música es casi totalmente acústica sacando un temas en el que hay programación, el extrañísimo Retira-te, y salvando la guitarra electroacústica y el bajo, y la música tiene una base completamente tradicional, sin embargo el sonido es muy particular con un resultado que podría ser una fusión de folk, de rock progresivo, de free-jazz… y con influencias de lo más variado, habiendo quizás demasiada de la música irlandesa, lo que no es muy comprensible teniendo en cuenta la riqueza del folclore occitano. La ejecución es muy brillante y roza una gran altura, sin embargo es un disco que acaba cansando por no seguir un patrón musical muy claro y por momentos despista escuchar canciones y estilos tan dispares teniendo siempre… el mismo sonido.
World Network, 1994. Disco que consigue atrapar desde principio a fin por varias razones, pero una de ellas es el directo, donde el célebre clarinetista deja rienda suelta a su imaginación y por momentos parece que se salga del guión con unos solos espectaculares, entregándose a un público que, a su vez, se entrega desde el primer momento. Otra razón es esa mezcla de klezmer con jazz y con otros ritmos, por momentos podemos adivinar una magnífica guitarra que deja caer destellos de flamenco, algún que otro aire mediterráneo… que le dan a esta música un aspecto más universal, pero siempre mandando melodías populares, muchas nos sonarán de sobra conocidas de la música yiddish.
Real World, 1993. Para no dejar de bailar, ésta es la mejor definición para este disco. La embajadora de la música colombiana nos ofrece toda la potencia y calidad de su voz y toda la potencia de sus tambores que, por momentos recuerdan casi lo tribal africano. Hay sorpresas, como ese tipo de flauta colombiana a la que llaman “gaita”, que conjunta a la perfección con los vibrantes y trepidantes tambores, y, en alguna ocasión, algo de cuerda, mostrando los matices más dulces de la versátil voz de la cantante. En todas las canciones se ve la
Fonomusic, 1998 (reed, 1969). Es uno de los primeros grupos españoles de folk que no hacen copla, joticas de la sierra o música con influencias latinoamericanas, y tiene su mérito. Este disco es casi un pequeño viaje musical por ese pequeño mundo, pues con efecto, que hoy llamaríamos globalizador, hacen un pequeño recorrido musical por países demostrando además dote de idiomas con temas en inglés con temas ingleses o americanos (se nota la influencia de
Nonesuch, 1989 (Remasterizado del original de 1968). En este disco, sin duda alguna, escuchamos a un genio, tristemente fallecido, de la guitarra portuguesa, además de unos temas de un compositor notable que supo compaginar muy bien la música de corte clásico con las fuentes de la tradición portuguesa, y para ello nada mejor que la guitarra portuguesa, ésa que da título al disco, ese tipo de guitarra de 12 cuerdas habitual en los fados. Su sonido, al estilo de
Mountain Apple Company, 1993. Éste es el gran disco de este, tristemente fallecido, gran músico hawaiano. Desde el principio al final engancha con su voz cálida acompañada por cuerdas delicadas, seduciéndonos con canciones que luego resultar´na míticas como Hawai’i ‘78 introduction, White Sandy Beach of Hawai’i, o Maui Hawaiian Sup’pa Man, además de una curiosísima mezcla de un tema que respira lo popular de su tierra con un tema consagrado en la historia de la música como hizo con Somewhere Over The Rainbow/What A Wonderful World hecha esta última mítica por el no menos mítico Louis Amstrong. Y es que eso es lo que busca con su música, las cosas simples de la vida, pero también hace reflexiones serias sobre ella, y sobre otro tema para él importante: la independencia de
Real World, 2000. Escisión de un colectivo mítico, sobre todo por sus temas de fondo político, E´ Zezi, este grupo, muy numeroso, toma el nombre de la principal arteria de la ciudad napolitana y eso ya es una declaración de intenciones. Hacen folk, además con muchas influencias del sur de
Xenophile Records, 1996. Todo vale en este disco mientras tenga sonoridad, y es que este grupo quebequense recurre a una variedad de instrumentos y de fuentes folclóricas casi inusitada. Su fuente principal es la tradición europea, en especial la bretona, así encontramos alguna bourre, pero también polkas, mazurcas, valses… todas ellas piezas de identidad intercultural europea. También recurren a la música antigua, más en concreto a alguna danza renacentista, a la música árabe y hebrea (Andromadere es una danza con aires judíos y bretones)… y todo ello con arreglos, a veces bastante complejos, propios de la música celta o del jazz. Antes mencionaba los instrumentos… una locura: zanfoña, gaitas variadas, acordeón diatónico, marimba, darbuka, violín, cuerdas de lo más variopinto… Toda una experiencia.
Lusafrica, 2004. Disco de lo más relajado, que nos hace oscilar de la saudade, esa especie de morriña caboverdiana, al hechizo de la bossa nova y a la magia de la percusión caribeña. El disco gira en torno a su voz pausada y a su guitarra, y está todo cantado en portugués excepto un tema en francés, Des bleuets dans les blés, que a pesar del idioma suena a 